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Las papas y la hipertensión arterial


La hipertensión arterial es considerada el mal silencioso del siglo XXI y probablemente pueda llegar a proporciones de emergencia epidemiológica en nuestro país en un futro cercano. De acuerdo a la ENSANUT 2012, la última encuesta nacional de salud y nutrición publicada por autoridades sanitarias independientes, que evalúa a una muestra estadísticamente representativa de mexicanos, 22.4 millones de personas en México la padecen actualmente, pero dado que es una enfermedad que muestra pocos síntomas, sólo 11.8 millones tienen un diagnóstico formal médico. De esos 11.8 millones, sólo cerca del 70% (8.2 millones) están en tratamiento médico y únicamente 5.7 millones están controlados. Esto significa que una de cada cuatro personas con hipertensión está controlada y el 75% restante o no tiene un diagnóstico, o no está en tratamiento, o simplemente no ha logrado controlar la enfermedad. Por desgracia, las cardiopatías hipertensivas se encuentran hoy entre los primeros lugares de causas de muerte de adultos y ha ido ascendiendo lenta pero consistentemente hacia el quinto sitio de esta lista.

Por lo tanto, expandir el conocimiento sobre la enfermedad hipertensiva, sus causas y sus riesgos, además de ofrecer opciones a quienes la padecen o se encuentran en riesgo de padecerla, es una tarea fundamental de todos los que promovemos la salud, desde amas de casa a cargo de la salud de la familia hasta profesionales de la salud. Una forma de controlar la hipertensión arterial es a través de la dieta, y las papas son alimentos saludables que pueden ayudarnos a lograr justo eso.

Toma acción y podrás ayudar a tu familia a prevenir este mal silencioso de nuestros tiempos y a controlarlo en quienes ya la padecen, porque bien controlada, la hipertensión no es una enfermedad mortal, ni debe llevarnos a la pérdida de la salud definitiva. Como en toda enfermedad crónica, la clave del bienestar a largo plazo radica en el control de la propia enfermedad y en el estilo de vida que elijamos cunado la padecemos.

La evidencia científica nos muestra que las dietas altas en potasio y bajas en sodio pueden ayudar a reducir el riesgo de hipertensión arterial, y el riesgo de sufrir complicaciones cardio y cerebro vasculares para quienes ya la padecen. Por eso es que aprender a elegir este tipo de dietas y los alimentos esenciales que deben contener es importantísimo como estrategia de prevención. Las papas son exactamente esto, alimentos cuyo aporte de potasio es alto, mucho más alto que otros alimentos reconocidos como fuentes de este nutrimento esencial. Por ejemplo, una papa mediana de 148g contiene 620mg de potasio, mientras que un jitomate mediano aporta 340mg, y un plátano mediano, 420mg. Además, las papas naturalmente no contienen sodio, ya sea frescas o de cualquier otro tipo. Por supuesto es nuestra responsabilidad asegurarnos de que los platillos y menús en los que se insertarán las deliciosas papas y los productos de papa sean bajos en sodio, con muy poca sal. En lugar de sal o consomé en polvo, usa especias y hierbas para dar sabor y variedad a tus platillos.

El papel de las papas como alimentos ideales para prevenir y controlar la hipertensión ha quedado demostrado en algunos estudios en sujetos, examinando el papel del consumo de papas dentro de una dieta correcta. Dos estudios experimentales recientes muestran que el consumo habitual de papas puede afectar positivamente la presión arterial, disminuyéndola. El estudio, conducido por Nowson y colaboradores, examinó el efecto de tres dietas diferentes sobre la presión arterial. La primera era baja en sodio y alta en potasio, con un enfoque especial en frutas y verduras. La segunda dieta se enfocó en la inclusión de alimentos lácteos bajos en grasa y ricos en calcio. La tercera dieta era de moderado aporte de sodio, pero rica en potasio y calcio, con un énfasis en el consumo de verduras, frutas y lácteos bajos en grasa. Los sujetos que participaron en los dos últimos grupos recibieron una lista de alimentos altos en potasio y tenían que comer una papa al día como parte de sus comidas. Los resultados son impactantes, pues muestran que las dos últimas dietas tuvieron un impacto positivo sobre la presión arterial, siendo la segunda dieta la más efectiva.

En otro estudio enfocado únicamente en el efecto de las papas sobre la presión arterial, conducido por Vinson en 2012, se ofrecieron papas moradas a adultos hipertensos con sobrepeso (IMS promedio de 29) por cuatro semanas, mientras otro grupo tuvo una dieta similar, pero sin papas. Los participantes del grupo experimental que consumió papas las comieron dos veces al día, en una porción de una papa mediana, tuvieron una reducción significativa de 4mmHgen en la presión diastólica (baja) y de 5mmHg en la sistólica (alta), en comparación con su presión antes del estudio. No hubo cambios significativos en el peso corporal, en los niveles de glucosa ni en lípidos en sangre durante este periodo.

Aunque este estudio incluyó un grupo pequeño de personas, la evidencia parece indicar que el consumo habitual de papas como parte de una dieta saludable, por su especial relación potasio/sodio, puede contribuir al manejo de la presión arterial y ser un alimento benéfico para la salud del corazón y el sistema cardiovascular.

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